Posteado por: jose | febrero 11, 2017

Un día cualquiera de hace unos cuantos años se me ocurrió crear una página web para compartir información sobre las oposiciones a jueces, eso a lo que ahora todo el mundo dice oposiciones a judicaturas.
Esta página web tendría que ser aséptica, sin elementos personales, soy una persona bastante reservada, información pura y dura para los que estuviesen interesados en ese mundo y nada más.
Con el paso del tiempo me di cuenta de que lo que llamaba página web era un blog y que la información aséptica y sin implicaciones personales fue sustituida por un relato improvisado de mis experiencias en la oposición.
Para mi sorpresa la gente visitaba el blog, leía mis desvaríos e incluso me daban su opinión comentando las entradas.
Se acumulaban las entradas, el tiempo pasaba, las convocatorias iban y venían, parecía que mi destino vital sería ser opositor, equivoqué el camino con la meta…
Llega un momento en que te detienes y miras a tu alrededor buscando el botón del mando para dar marcha atrás y volver a vivir esa vida pero con el objetivo centrado en la meta no en el camino y resulta que ese botón no existe.
Es en ese momento en el que recuerdo esa conversación con el preparador en la que me explicaba el ciclo vital del opositor: todos empezamos con ilusión, nos venimos arriba y ya soñamos con el aprobado, viene la primera crisis (a los 6 meses-1 año), si la superas es cuando empieza de verdad la oposición, te centras, apruebas uno o dos exámenes y vuelta a empezar, pero esta vez es cuando de verdad tienes opciones, estás en la cúspide de tu ciclo vital, todo fluye, los temas entran en tiempo, acumulas mucha materia con la mitad de esfuerzo, sabes defender cualquier tema, no tienes mentes en blanco, apenas dices “eh” entre artículo y artículo, vienen nuevos opositores te escuchan cantar y te dicen que lo haces genial que ellos nunca van a poder hablar así de rápido y literal, tu preparador te arenga, te dice que es tu momento…pasas el test sin problema, el calendario para el primer oral te beneficia, ni muy temprano ni al final…apruebas el primer oral, ya casi lo has conseguido, tu familia lo da por hecho, incluso tu no tienes duda, es tu año y de manera inconsciente sonríes pensando en el momento en que el ujier saca la página en la que pone “apto”, te imaginas haciendo esa llamada al preparador (que ya casi es tu padre)…pero eso no ocurre jamás, lo intentas pero siempre tropiezas con el muro, incluso suspendes un test…ahí es cuando sabes que tu momento ha pasado, sabes que hay que hacer otra cosa… sí te pondrás toga; sí trabajarás en juzgados; sí celebrarás vistas…pero no serás el titular de la policía de estrados, no mirarás al oficial y con su ok empezarás a decir: juicio nº…y ahora qué?
Ayer, 10 de febrero de 2017, defendí mi Trabajo Fin de Master de acceso a la profesión de abogado; han pasado 16 meses en los que he vuelto a la universidad, he conocido a gente que considero amigos, me he reencontrado con antiguos compañeros de carrera y vuelto a sufrir la realidad del modus operandi de la universidad.
Hoy, 11 de febrero de 2017, un día como cualquier otro, digo adiós a este blog…este blog se creó con una finalidad muy concreta: contar la persecución de un sueño de un universitario normal y corriente que un día como otro cualquiera se le ocurrió intentar ser juez (si hubiese aprobado hubiese elegido la carrera fiscal por el exclusivo motivo de poder compartir despacho con mis preparadores: Antonio, Álvaro y Ramón a quienes nunca les podré compensar todo su apoyo y ayuda para que yo pudiese aprobar).

Nos vemos en los juzgados…

Sed buenos
XOXO

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Responses

  1. Ánimo y muchísima suerte, compañero. Cuando quieras nos tomamos un café. Bienvenido 🙂

  2. Buenas,
    Me da mucha pena que dejes de escribir en este blog; me gustaba leerte.
    Pero, como bien dices, la vida son etapas y hay que ir cerrando algunas para empezar la siguiente.
    Me identifico a la perfección en ti descripción de cuando uno sabe que ha de abandonar la oposición y elegir otro camino.
    Te deseo lo mejor y que seas muy feliz con la profesión de abogado. Yo ya llevo dos años ejerciendo y la verdad que no lo consigo.
    Y mi consejo, si me lo permites, es que te alejes del mundo opo, pues dos años después de una decisión que sé que es correcta los comentarios de algunas personas que siguen opositando afectan, así que es mejor alejarse a no ser que tu consigas que no te afecten.

    Y para cualquier otra cosa que necesites, nos seguimos viendo en FB e Instagram.
    Besos!
    Almudena Artiles

  3. El futuro es prometedor. Y la vida te dará grandes cosas.
    Gran descubrimiento amigo Sendín.

  4. A mi me ha pasado lo mismo, solo que nunca escribí un blog… Me da mucha pena dejar de leerte, me hubiera gustado una entrada en la que contases como fue la transición en la que finalmente decidiste dejar la oposición, ya que en mi caso personal me ha costado mucho, y me hubiera sido de gran ayuda. En cualquier caso, te deseo lo mejor en esta nueva etapa que desde luego se te presenta prometedora. Recibe un fuerte abrazo compañero.

  5. Compañero, tu blog fue uno de los primeros que empecé a leer hace 7 años ya.
    Me ha gustado mucho leerte, y por supuesto, me habría encantado que hubieras aprobado; pero yo creo que la meta no debería ser juez o fiscal, o SJ, que es a donde voy yo ahora enfilada, sino ser muy feliz, y estar con la gente que te quiere. Y yo creo que tu eso lo has logrado o lo vas a lograr enseguida, y serás un muy buen abogado. Te deseo toda la suerte del mundo.
    Yo también dejaré las opos sino apruebo esta vez, creo que es una decisión que hay que tomar tarde o temprano.
    No te deseo suerte con el examen del 25, que tu no la necesitas! 😉 Mi hermana pequeña irá un pelín más nerviosa jeje
    Un abrazo!

  6. Solo decirte que uno de esos nuevos opositores que por primera vez escuchamos cantar a alguien y tuvimos la suerte de que fueses tú, a pesar de acabar de superar la opo, seguimos diciendo que estabas y estás un escalón por encima y nunca conseguimos cantar como tú. Aunque coincidimos poco siempre fuiste un modelo a seguir.

    La carrera se pierde a un gran compañero.

    Mucha suerte en esta nueva etapa.

    • Me animo a escribir porque creo que lo mereces y te lo debo después de haberte leído durante varios años.

      En su día fui opositor como tú, uno más del montón, pero aprobé. Nunca dudé de mis posibilidades puesto aunque tuve los altibajos como todos, lo hice en la étapa clave que describió tu preparador. Lo hice hace ya bastantes años, no era la buena época que se vivió con las famosas mil plazas de Zapatero pero tal mala como la de ahora, y la verdad, quien de mi entorno se veía con posibilidades de aprobar, tarde o temprano lo hizo. Me imagino que si hubiéramos vivido una época tan mala como la de ahora, las cosas hubieran sido muy distintas.

      Acabé aprobando, y me dio mucha lastima dejar en el camino a grandes amigos que como ha comentado otra interviniente por “salud mental” para superar el proceso de “duelo” se separaron de nuestras vidas durante un tiempo.

      Siempre he pensado que en las oposiciones se ve rápido quién no va a aprobar nunca y los que tienen opciones porque se han adaptado y están fuertes varios años. En mi época estos últimos menos uno todos acabaron aprobando.

      Por lo que has transmitido en tu blog, tú claramente eras de estos. Pero créeme, siempre me dio la sensación que no la sacarías. No es algo negativo, es que se ve a leguas que eres especial. Por especial, por un lado quiero decir distinto, porque no das el perfil de la gente que ves en tu promoción o luego por los juzgados, pero por otro lado porque tienes algo, una valía como persona que cuesta ver por ahí. La verdad que en eso del destino no creo mucho, pero unapersona como tú le irá mejor dónde te lleve la vida que siendo juez.
      No te preocupes que sean años duros al principio. Ni que te cueste superar la especie de trauma que debe ser dejar la oposición después de miles de horas de estudio. Se pasará. Y ese poso queda, te será muy útil.

      Ahora con perspectiva, te puedo decir que aquel que no aprobó, no sé si más feliz, pero que le ha ido mejor profesionalmente seguro. No dramatices, con el tiempo esta caída te hará más fuerte.

      Así que tranquilo, con el tiempo verás claro que este “fracaso” es el principio de tu éxito. Tienes algo especial que te llevará a dedicarte en aquello en lo que brilles.

      Sé tú mismo, sé feliz pero también bueno!.


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